Let me introduce myself...
¿Qué tal? Yo soy Silvia, futura traductora e intérprete. Permitidme que os cuente un poco quién soy y cómo he llegado a ser estudiante de Traducción e Interpretacíon en la Universidad de Murcia.
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| Fuente: Universidad de Murcia |
Mi viaje con los idiomas comienza a los 4 añitos. Entre las muchas actividades extraescolares, a las que mi madre me permitió apuntarme con mucho agrado, se encuentra un sencillo curso de inglés para niños. Recuerdo salir de clase y abalanzarme hacia los brazos de mi madre, contándole feliz que había aprendido el verbo to be y unos pocos adjetivos (happy, tall, small... nada del otro mundo). Tenía la sensación de que podía hacer una cosa que el resto de mis compañeros del cole no podía, era como hablar en cifrado. Y poco a poco comencé a mejorar: empezaba a reconocer alguna que otra palabra en las canciones de Rihanna o Lady Gaga que siempre me habían gustado, era capaz de ver películas con subtítulos, hice amigos en el Reino Unido...
Años más tarde se me abrió una nueva puerta: el francés. Un acento diferente, una cultura atrayente, nuevos lugares sobre los que investigar y con los que soñar... De nuevo, volvía a sentirme como aquel primer día del curso. No me resultaba tedioso en absoluto sentarme a repasar las listas de vocabulario. Con cada palabra que aprendía, cada verbo, sentía que estaba más cerca de lograr comunicarme con gente que otros jamás llegarían a conocer. Comprendí que aprender idiomas te abre al mundo entero y todo lo que él tiene. Y... si el inglés y el francés me hicieron sentir tanta pasión, ¿cómo no iba a centrar mi atención también en la lengua española? Ya no solo las lenguas extranjeras me enseñaban las mil maravillas de nuestro planeta, sin irnos más lejos, las clases de lengua y literatura me mostraron también la belleza y riqueza que hay en nuestra región.
Y... si el inglés y el francés me hicieron sentir tanta pasión, ¿cómo no iba a querer dedicar mi vida a seguir aprendiendo otras lenguas? ¿Cómo no iba a desear revivir la emoción del verbo to be una y otra vez, o sorprender con el acento francés otras tantas?
Así es como llegué hasta donde estoy ahora. Así, es como quise convertirme en traductora. Después de quince años, este viaje no ha hecho más que empezar.
¿Te gustaría saber más? Estaré encantada de contestarte al correo.

Qué bonita historia. Un placer ver a una persona tan apasionada por los idiomas desde tan pequeñita. ¡Enhorabuena por el blog!
ResponderEliminar¡Muchas gracias, Soraya! Me ha alegrado mucho tu comentario.
EliminarComparto lo dicho por nuestra querida Soraya. Una bonita historia que aunque acaba de empezar, seguro que tiene un final feliz. Buen trabajo e interesante blog! Saludos.
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